
Recovering from a Hair Transplant
Muchas personas deciden someterse a un trasplante capilar porque quieren recuperar la apariencia juvenil de sus años más jóvenes. Y es que la caída del cabello puede ser una experiencia muy desalentadora, pues puede ocurrir de manera bastante imprevista por razones que escapan a nuestro control, como la genética o, en el caso de las mujeres, los desequilibrios hormonales tras el embarazo. Un trasplante capilar puede ser, por lo tanto, una experiencia transformadora para algunas personas. Entonces, ¿qué sucede si ya te sometiste a un trasplante capilar y ahora te estás recuperando?
Un trasplante capilar no es tan invasivo como otras cirugías estéticas o reconstructivas. En Care4Hair, puedes elegir entre la extracción de unidades foliculares (FUE, por sus siglas en inglés) o el trasplante de unidades foliculares (FUT). Dependiendo del procedimiento por el que optes, los tiempos de recuperación son mucho más cortos y menos propensos a complicaciones si tomas los cuidados adecuados.
Es probable que después de una cirugía de trasplante capilar experimentes pulsaciones, molestias y algunos hematomas. El área operada se verá más enrojecida que las regiones circundantes. También es probable que tu cirujano te recete medicación para hacer más llevaderas las molestias, el dolor o la inflamación.
Un aspecto importante que debes tener en cuenta es que los folículos perderán sus cabellos antiguos durante aproximadamente seis semanas después de haber sido injertados en la nueva región del cuero cabelludo. Parecerá que estás perdiendo el cabello recién implantado, pero no debes preocuparte por esto. Así es como los folículos recién injertados se aclimatan a su nueva ubicación. Los folículos permanecerán en su lugar incluso si pierden su cabello. El éxito de tu procedimiento dependerá de la integración de los folículos en su nueva área.
En general, tu recuperación estará determinada por el nivel de precauciones que tomes para asegurar el éxito de tu procedimiento. En resumen, todo se reduce a las siguientes dos reglas generales: 1) evita participar en actividades que hagan que la sangre fluya con fuerza hacia tu cabeza y 2) evita ejercer presión sobre las áreas de tu cuero cabelludo donde se ha injertado el nuevo cabello.
Primero, debes evitar realizar actividades que hagan que la sangre fluya con fuerza hacia tu cabeza. Un trasplante capilar es una cirugía y, como tal, implica un nivel de trauma y sangrado que exige que la cicatrización y la curación transcurran sin problemas. Debes evitar actividades de ejercicio como flexiones de brazos, abdominales, dominadas o cardio durante las primeras 72 horas posteriores a la cirugía, así como el ejercicio más extenuante hasta tres semanas después de la operación. Algunos médicos han recomendado incluso evitar la actividad sexual durante los diez días posteriores a la cirugía. Esto puede causar un sangrado innecesario en el cuero cabelludo que retrase la aparición de una costra saludable.
Segundo, la mayoría de las precauciones que puedes tomar para asegurar el éxito de tu trasplante capilar implican, ante todo, evitar ejercer presión sobre tu cuero cabelludo, especialmente en la región donde se encuentran los folículos recién injertados. Durante al menos una semana, debes evitar accesorios para la cabeza como gorras, pinzas, cintas para el pelo u otros accesorios que puedan ejercer una presión indebida sobre tu cabeza. Los accesorios pueden impedir que los folículos recién injertados se integren adecuadamente. De manera similar, durante 72 horas después de la cirugía, debes evitar lavarte la cabeza colocando el cuero cabelludo directamente bajo el cabezal de la ducha. Si deseas bañarte el cuero cabelludo, intenta hacerlo haciendo espuma con champú y agua y vertiéndola suavemente sobre tu cabeza.
Tu recuperación exigirá que evites el alcohol y el tabaco mientras tu cuero cabelludo cicatriza. Como se mencionó anteriormente, una parte natural del proceso de curación es la formación de costras donde se han implantado los folículos. El sangrado ocurre de forma natural, y esto es algo esperable. Sin embargo, el alcohol es un anticoagulante que inhibe la coagulación de la sangre y la aparición de las costras. La nicotina que se encuentra en los cigarrillos y los vaporizadores, por otro lado, contrae los vasos sanguíneos, retrasando el flujo de sangre hacia el cuero cabelludo, necesario para que las costras den inicio al proceso de curación.
Por supuesto, la formación de costras hará que tu cuero cabelludo pique y se descame, y debes evitar la tentación de rascarte. Rascarse no solo puede añadir presión que impide que el folículo se integre bien en su nuevo hogar, sino que también puede desprenderlo por completo con las uñas.
Tus resultados tardarán entre cinco y seis meses en mostrarse de manera sustancial. Hacia los diez meses, el cabello nuevo será más grueso y más notorio. Puede tomar hasta un año para que el cabello nuevo muestre los resultados visibles finales. Siempre debes plantear tus inquietudes a los cirujanos de trasplante capilar de Care4Hair, quienes con gusto te ayudarán a determinar si eres candidato para un trasplante capilar y cómo será tu proceso de recuperación.























